Al igual que sucede con el logo y la frase “Made for iPod” (que ya es una marca registrada de Apple), Apple desea tener la propiedad de su homónimo para iPhone.

La venta de accesorios se ha convertido en un negocio muy lucrativo para los de Cupertino y todos los que quieren obtener alguno de dichos logos para sus productos tienen que pagar un canon por utilizarlo en la caja de sus productos, además de cumplir con unos estándares de calidad y fabricación de los mismos.