De acuerdo a la publicación aparecida en Patently Apple, la Oficina de Patentes de Estados Unidos ha recibido una serie de documentos de parte de los de Cupertino en los que se detallaría cómo sería el futuro iPhone flexible: un terminal con un diseño totalmente distinto al actual, que podría doblarse por la mitad.

Por otro lado, en cuanto a los materiales utilizados para la fabricación de este nuevo iPhone se estaría hablando de cerámica, cristal, fibra, aluminio o incluso plástico.

Asimismo, este nuevo teléfono plegable sería posible gracias a un material no usado hasta la fecha en dispositivos móviles: el carbono. De acuerdo a lo que se detalla en la citada patente podrían instalarse nanotubos de carbono en una o varias paredes del terminal. Con respecto a estas estructuras de carbono, en el documento se puede leer lo siguiente: "Los nanotubos de carbono pueden formar rutas conductoras para circuitos impresos u otros sustratos flexibles, tales como sustratos asociados con sensores táctiles y pantallas, y pueden formar componentes estructurales en un dispositivo electrónico".

Según parece, Apple registró la primera patente para teléfonos flexibles en 2013 y un año después, en el 2014, registró una segunda. Veremos si en esta ocasión la tercera patente es la definitiva, y el futuro iPhone 8 se convierte realmente en un dispositivo con "forma de libro".