Hay pocas cosas que puedan retrasar un iPhone. Es el producto más importante de Apple. Si solo vendiera el iPhone, la compañía seguiría siendo una de las más importantes del mundo tecnológico. En otras palabras, para Apple es extremadamente importante que nuevos modelos salgan al mercado de forma regular.

Pero ni siquiera gigantes como Apple han podido escaparse de la pandemia del coronavirus. Aunque la compañía ha conseguido resultados de récord hasta el momento, y pese a la crisis global, todavía debe enfrentarse a su mayor reto.

Otoño suele ser un periodo muy intensivo para Apple en cuanto a productos. No solo es cuando se presentan los nuevos modelos de iPhone y se envían a millones de clientes, sino que ocurre lo mismo con los nuevos Apple Watch y los nuevos iPads, así como nuevos accesorios para todos los productos. Antes de 2021, también se espera que llegue el primer Mac con procesador ARM.

En este nuevo mundo, Apple ha confirmado recientemente que se retrasaría la llegada del iPhone 12. El director financiero de Apple, Luca Maestri, aseguró en el informe trimestral de la compañía que su lanzamiento tendrá lugar dos semanas más tarde de lo habitual.

Su anuncio seguramente se producirá como siempre en septiembre (aunque lo hará online, como la WWDC 2020), pero los compradores no recibirán sus nuevos smartphones hasta el mes de octubre.

Esto es inusual, y hay quien incluso lo catalogará de dramático. Pero no es la primera vez.

El iPhone XR, por ejemplo, fue puesto a la venta semanas después del más caro iPhone XS. Y los fans ansiosos por tener el buque insignia de Apple iPhone X tuvieron que esperar pacientemente hasta noviembre de 2017 para comprarlo. Incluso una variante del iPhone 4 fue atrasada: pasaron varios meses hasta que el modelo en blanco pudo comprarse.

Pero hay una diferencia. Las anteriores veces que Apple ha tenido que retrasar un iPhone, habían otros nuevos modelos que los consumidores podían comprar mientras tanto. El XS estaba disponible para aquellos que no podían comprar el XR (aunque era más caro). Quienes no querían esperar para el X pudieron comprar el 8. Y en cuanto al iPhone 4, estuvo disponible en negro desde el principio.

Esta vez, todo el lanzamiento del iPhone 12 pende de un hilo, aunque Apple está intentando calmar la ansiedad de los inversores de la compañía diciendo que solo será cuestión de un par de semanas.

Algunos informes sugieren que Apple está haciendo lo posible para que, como antes, pueda ofrecerles algo a los compradores, y quizás divida el lanzamiento en dos para conseguirlo. Quizás lance los dos modelos de 6,1” en la primera fase y luego lance los dos otros modelos (5,4” y 6,7”) en la segunda. Eso relajará la presión en su fabricación y parecerá menos desastroso que tener que posponer todos los modelos.

En cualquier caso, deberíamos tener un nuevo iPhone 12 este mismo otoño, aunque sea un poco tarde. Apple no se conformará con otra cosa.

Artículo original publicado en MacWorld Suecia.