Este 23 de septiembre de 2021, la Comisión Europea presentará una ley para unificar los cables de carga. Eso le dará a Apple dos años para cambiar el Lightning por el USB-C.

El iPhone 13 estará disponible en las Apple Stores a partir de este 24 de septiembre, pero han habido ciertas críticas respecto a las pocas nuevas funciones que tiene comparado con su predecesor (o como mínimo si comparas las versiones estándar). Hay esperanza de que hayan más funciones con el iPhone 14 que llegará en 2022.

No obstante, podría estar de camino un cambio aún más radical con el lanzamiento del iPhone 15 en 2023, o como mínimo en la Unión Europea, que requerirá un estándar uniforme para los cables de carga.

A partir de 2023, el iPhone de Apple tendrá que adoptar el estándar universal de carga, y este no será el puerto Lightning creado por Apple. En su lugar, será obligado el uso de USB-C de acuerdo a la nueva ley.

Una vez entre en vigencia la ley, habrá un periodo de transición de dos años durante el cual los fabricantes tendrán que adaptar sus dispositivos al nuevo estándar. Apple no es el único fabricante afectado. Además de Apple, que sigue usando el Lightning en el iPhone, otros fabricantes tendrán que pasar del microUSB al USB-C.

Apple ya ha empezado a pasarse al USB-C. Desde 2018, el USB-C es el estándar del iPad Pro; desde 2020, el iPad Air también usa el puerto USB-C; y en 2021, el nuevo iPad mini ha adoptado dicho conector.

¿Por qué tendrá Apple que dejar de usar el puerto Lightning?

La Unión Europea espera que la nueva legislación (que incluye smartphones, tablets, cámaras, auriculares y videoconsolas) pueda ahorrar 980 toneladas de desechos electrónicos al año.

Según Süddeutsche Zeitung, las 18 páginas del borrador también obliga a no vender teléfonos móviles con un cargador incluido. Apple ya lo hace. Desde el año pasado, la compañía solo incluye cables (en estos momentos, de USB-C a Lightning), pero no el adaptador. Así, Apple ya reduce sus desechos electrónicos y también ha reducido el tamaño del embalaje.

En cuanto al cargador, la Unión Europea permitirá dos estándares: el USB-A y el USB-C. Otra ley asegurará la unificación en este sentido. La mayoría de cargadores que se usan actualmente solo tienen un puerto USB-A.

Para Apple, pasarse a USB-C les abrirá más oportunidades: el estándar trae más posibilidades para conectar periféricos como almacenamiento y monitores externos. La nueva ley no debería cambiar mucho el grosor del iPhone 15.

Si Apple tiene que hacer el cambio en la Unión Europea, es probable que lo aplique a nivel global.

Como resultado de esta ley, muchos cargadores Lightning pasarían a ser un desecho electrónico, y también lo harían los periféricos compatibles. Apple lleva usando este estándar desde 2011, pues los iPhones, iPods y iPads usaban hasta entonces el conector de 30 clavijas.

Artículo original publicado en Macwelt.