En la solicitud de patente presentada por Apple, se describe un iMac con capacidades multitouch en el que además de la pantalla táctil, también se hace uso de un chasis que le permite alterar la posición de la pantalla en busca de una mayor ergonomía y facilidad para incidir sobre la pantalla con los dedos. Eso se consigue gracias a una serie de articulaciones que se colocan entre la peana y la propia pantalla, con lo que se asemeja a un iPad de grandes dimensiones. Se intuye que lo implementarán de una forma similar a la que ya ofreció con los primeros iMac con panel TFT (iMac “lamparita”).

Este tipo de iMac contaría con dos formas de trabajo, por un lado el típico uso de un PC con Mac OS X (valiéndose del teclado y ratón) y otra con iOS para trabajar directamente en la pantalla (con la ayuda de los dedos). Alternar entre ambos modos dependería de los la colocación de la pantalla, algo que se controlaría gracias a la colocación de sensores que indicarían al equipo cuando se desea cambiar de forma de uso según la inclinación que detecten.