Teniendo en cuenta las previsiones del departamento de trabajo de los Estados Unidos, que apuntan que en el año 2006 el 50% de los trabajos se concentrarán en el sector de alta tecnología, Cheryl Vedoe, vicepresidenta de productos para educación y marketing de Apple, ha apostado para que los estudiantes aprendan una serie de “Habilidades para el siglo 21” de forma que la tecnología se utilice constante y significativamente. La capacidad de utilizar esta tecnología para ayudar a los estudiantes a hacer ejercicios adaptados a sus necesidades individuales, es un ejemplo de aprendizaje más productivo ya que los alumnos tienen acceso real a la información y los medios digitales ayudan a los estudiantes a expresar su trabajo de forma creativa.

Tecnología+educación=futuro

Vedoe señala que para que se lleve a cabo una auténtica integración entre tecnología y educación, los educadores han de establecer unas metas comunes sobre los logros de los estudiantes al tiempo que su propio desarrollo profesional es vital. “Si la escuela quiere poner tecnología para ayudar a los estudiantes, no es suficiente con poner los ordenadores en manos de los profesores. Éstos tienen que saber cómo usar la tecnología para que tenga impacto en la enseñanza”, explica Vedoe.

En su discurso, la responsable ha señalado que existen principalmente tres tendencias que afectarán a la educación en el futuro como son la conectividad inalámbrica, los medios digitales y los currículos basados en Web. Ordenadores inalámbricos que inspiran nuevas formas de enseñanza y aprendizaje, como los AirPort e iBooks; el uso de dispositivos digitales que ha provocado que los alumnos empleen más tiempo en leer textos si están en Internet o el uso de aplicaciones digitales como iMovie, iPhoto, iTunes y iDVD así como la tendencia hacia aplicaciones basadas en web son algunos de los aspectos que están introduciendo cambios en la formación actual y que desde Apple se siguen de cerca para poder ofrecer la mejor educación para el mañana.