La encuesta ha sido realizada entre los días 15 y 17 de junio, algo más de una semanad después del anuncio de Apple en la conferencia inaugural de la WWDC, en la que Steve Jobs afirmó que los primeros Mac con Intel llegarían en verano de 2006 y la transición se completaría dentro de dos años.

Estos dos años de transición, hasta que los Mac sean todos “Intel inside”, son los que presentan mayores riesgos para Apple. La pregunta es: ¿Cómo va Apple a convencer a los usuarios de seguir comprando nuevo hardware cuando se supone que los Mac con Intel están a la vuelta de la esquina? Un porcentaje de un 33 por cien de los encuestados, que se describieron como menos inclinados a adquirir un nuevo Macintosh en los próximos doce meses, revela que esta pregunta supone un verdadero reto para Apple.

Un encuestado, que se describe como frustrado por la noticia, ha declarado: “Tenía planeado actualizar mi máquina de trabajo con los inexistentes PowerBook G5 y la de casa con un Power Mac G5 DP a 2,7 GHz. Ahora me encuentro desamparado, especialmente cuando no hay máquinas listas para la venta”. Otro de los encuestados ha respondido: “Mi temor, tras haber comprado hace poco un G5 es si Apple continuará actualizando el software de modo que pueda sacarle provecho a mi Mac durante cuatro o cinco años”.

Un poco de calma

No obstante, los resultados de la encuesta ofrecen algo de tranquilidad a Apple. La mayoría de los lectores de Macworld, un 54 por cien, han contestado que la noticia no va a afectar a sus planes de compras para los próximos 12 meses. Incluso hay un 13 por cien de usuarios que están más dispuestos a adquirir ahora hardware.

Un encuestado ha declarado: “Mi próximo Mac será un PowerPC, sólo para no tener que actualizar mi software actual”. Las reticencias de algunos usuarios a la hora de adquirir nuevo hardware ahora tienen que ver con los beneficios que se perciben de los Mac con Intel en cuanto a su relación entre precio y prestaciones. El 18 por cien de los encuestados cree que los Mac con Intel serán más rápidos que los que usan PowerPC y un 15 por cien espera que los Mac con Intel sean más baratos. Casi un 30 por cien cree que los Mac con Intel serán, además de más rápidos, más baratos.

Así, un lector ha respondido: “Si nos trae máquinas más rápidas y asequibles con mi sueldo de profesor, creo que será fantástico. Si no, ¿que sentido tiene cambiar algo que ya está bien?”

Transición: no sin pequeños problemas

Dejando a un lado los beneficios del cambio a Intel, los usuarios no esperan una transición libre de problemas. Dos tercios de los encuestados, creen que la transición tendrá algunos problemas, aunque nada serio. Un 26 por cien espera que haya problemas, pero que la transición se complete con éxito. Sólo un 4 por cien creen que la transición será caótica. Así, un encuestado ha respondido: “Creo que Apple ha subestimado el reto de la transición, no todas las aplicaciones requerirán unos retoques y una recompilación”. Otro encuestado, por el contrario, ha declarado: “No creo que sea un asunto muy grande, tal y como lo está describiendo la comunidad Macintosh. Para mí, mientras mi Mac siga comportándose como un Mac, me da igual quien suministre lo que hay dentro”.