Los temas más recurrentes surgidos entre los desarrolladores de juegos eran referentes a si el código fuente de las aplicaciones se debería escribir sobre Carbon o sobre el entorno Cocoa, llegando a la conclusión de que si el código base estaba orientado a Mac OS 8 o 9, se debería utilizar Carbon, mientras que para Mac OS X, se recomienda trabajar con Cocoa.

Otras cuestiones propuestas por los desarrolladores y surgidas a lo largo de la Conferencia fueron si las extensiones Game Sprockets sobrevivirían en Mac OS X, aspecto que Apple confirmó. No así la barra de controles de Mac OS, ya que no encaja en la interfaz de Aqua. Asimismo, Apple reconoció que se desconocían algunos detalles de Mac OS X, como su compatibilidad con las máquinas antiguas, aunque la compañía dejó entrever que los Macintosh anteriores a los Power Mac G3 no soportarían el próximo sistema operativo.