Si a esto le sumas la capacidad de importar fotografías y vídeos, además de conectarlo a un proyector y utilizar un teclado Bluetooth siempre que lo necesites para introducir grandes cantidades de texto, entonces no lo dudes: el iPad representa tu mejor opción. Se trata de un ordenador tremendamente cómodo, rápido y con una autonomía superior a la que puedes esperar cualquiera de los actuales portátiles de Apple y bastante más en comparación con las anteriores generaciones de MacBook y MacBook Pro.

Los MacBook, MacBook Air y MacBook Pro, por otra parte, son ordenadores completos con toda una inmensa biblioteca de software a sus espaldas (incluida la capacidad de ejecutar aplicaciones Windows y Linux), además de ofrecerte puertos de expansión, entrada y salida de sonido, una mayor capacidad de almacenamiento y también velocidad, y sobre los que podrás realizar no sólo trabajo de oficina, sino también otros proyectos más creativos sobre la marcha.

Los ordenadores portátiles también te darán acceso a tipos de contenidos que por el momento no son accesibles desde el iPad, y tampoco presentan limitaciones en el manejo de archivos, incluyendo la descarga y apertura de los mismos con las aplicaciones que tengas instaladas a tal fin.

En todos los casos las pantallas de los portátiles proporcionan mayor resolución, lo que también supone mayor comodidad a la hora de usar las aplicaciones, al tiempo que la salida de vídeo incorporada permite la conexión de un monitor externo de hasta 30 pulgadas.