Según los expertos, el hecho de tener los dos núcleos en un solo chip hace más sencillo y más barato el diseño de la placa (sólo hace falta un conector para el procesador). Por otro lado, un chip de doble núcleo puede compartir la memoria caché y el bus principal entre los dos núcleos, lo que también supone una ventaja de diseño y costes. Por otro lado, como se ha visto en la última gama G5, los chips de doble núcleo tienen el tope de velocidad de reloj (2,5 GHz) algo más bajo que los correspondientes de un solo núcleo (2,7 GHz).

El contar con procesadores de doble núcleo permitirá que Apple fabrique en el futuro máquinas más pequeñas que las actuales. Así, un iMac G5 con procesador de doble núcleo podría ser lo próximo para el futuro.

Potencia equivalente

Sin embargo, la primera ventaja de este tipo ya se ve en el modelo de gama alta, que incorpora 4 núcleos en el espacio donde anteriormente había sólo dos, aunque en procesadores separados. En las primeras pruebas realizadas por Macworld EE.UU, los nuevos G5 con doble núcleo tienen un rendimiento prácticamente igual al de los modelos con doble procesador a la misma velocidad de reloj, lo que significaría que el Power Mac G5 Quad, cuando salga a la venta en noviembre, será el Mac de sobremesa más potente jamás fabricado.