Curiosamente, se trata de un producto que a pesar de llevar bastantes años en el mercado (y que ahora ha presentado una nueva imagen para su packaging) no ha cambiado de número de versión porque sus creadores consideran el software como una herramienta viva que evoluciona día a día y semana a semana.

Con motivo de este cambio de imagen en Macworld hemos charlado con Santiago Sánchez, director de TeleGestión, que nos muestra (y sin rodeos) lo que piensa del Mac, de Apple, de los medios de comunicación sobre el Mac, de los desarrolladores de software y de la industria informática.

P: La gestión y la contabilidad parece que son uno de los pocos terrenos donde el Mac no termina de hacerse un hueco. ¿Cómo reaccionan las empresas cuando conocen SIT y ven, no sólo la potencia del software, sino que además funciona igual en PC que en Mac?

Nosotros, lo que tratamos de destacar a las empresas a las que les mostramos nuestro software es que el conflicto que va a tener, sobre todo si es una empresa que conoce el Mac, en cuanto a la elección de plataforma no tiene por qué planteárselo de momento. Nuestro software es el único del mercado español que permite trasladar el dilema entre Mac o PC para más adelante y permite que la elección de plataforma se haga por otros criterios y no porque estés obligado por la aplicación de gestión.

Curiosamente, en todos los años que llevo en el mundo Mac y en el entorno de la gestión, he comprobado que hay, o había, un verdadero interés en las empresas que utilizaban Macintosh en mantener el Mac como herramienta de gestión. La gente que había basado su empresa en los Mac quería a toda costa mantenerlo para la gestión. Lo que sucede es que se han encontrado un mercado de gestión en Mac absolutamente impresentable. Porque impresentable es un mercado que no te deja elegir. No basta con tener una sola aplicación, porque los usuarios queremos tener posibilidad de elegir. Eso ha espantado a mucha gente… Y lo segundo que ha espantado a los usuarios ha sido la falta de información.

P:¿Hay alguna diferencia entre las versiones para PC y Mac?

En absoluto, nosotros, desde el punto de vista interno, en algunos procesos tenemos que detectar si se trata de un PC o un Macintosh, sobre todo cuando tenemos que hacer referencia a archivos del disco duro. El resto del código, gracias a 4D, sin hacer ninguna adaptación funciona en las dos plataformas.

P: Así, ¿las únicas diferencias son estéticas?

Sí, es cierto. Por otro lado, por alguna razón el tratamiento gráfico de los iconos y los botones que hace Windows es distinto al del Mac y hace que la interfaz se vea más fea en el PC. Por otro lado, la exigencia del usuario Macintosh es mucho más alta en este aspecto.

P: Sois una empresa de software un poco particular. No os gusta que califiquen vuestra aplicación como un software de contabilidad. Ni siquiera que os cataloguen como una empresa que se dedica a desarrollar software.

Claro, porque nosotros queremos hacer un trabajo creativo. El software es para nosotros una herramienta, como sería un martillo para un carpintero, que sirve para ofrecer unos servicios que nosotros consideramos creativos. Lo que ofrecemos a los empresarios es una solución a sus conflictos y a sus problemas de información interna, de gestión, de relación con sus clientes, etc. Lo que sucede es que esos problemas sólo se pueden resolver utilizando una herramienta informática, por eso tenemos un software. En ese software materializamos una forma de hacer las cosas, que es lo que vendemos al usuario. Por ello tenemos que “educar” al usuario para que entienda, para que comparta y para que ponga en práctica esa forma de hacer las cosas.

No nos gusta decir que vendemos un software y nos despedimos. En cuanto un usuario se registra, porque ha comprado el paquete en una tienda, nuestra perspectiva es de una asociación tecnológica. A partir de ese momento vamos a darle un soporte para que su negocio sea más creativo. Tenemos mucha experiencia solucionando problemas a las empresas y nos hemos dado cuenta de que hay gente que, de verdad, hace una tarea muy creativa, por ejemplo, dirigiendo una empresa de material higiénico para hoteles. Detrás de una empresa como esa, también hay artistas. Artistas que se preocupan mucho por su negocio. Un diseñador gráfico igual no puede entender que un empresario de una empresa de transportes con cinco furgonetas sea creativo, pero también lo es y lo intenta, porque si no igual no tendría ánimo para dirigir su empresa. Y nosotros, a esa gente, los tratamos como verdaderos artistas.

P: ¿Tampoco numeráis las nuevas versiones?

Es cierto que eso puede ser una limitación comercial para nosotros. Pero, de momento no tenemos intención de adoptar determinadas técnicas de marketing para vender más. Nos hemos concentrado mucho en el soporte a los usuarios, que lo que nos preocupa es atenderlos de modo continuo, no estamos pensando en el nuevo usuario. Nosotros cambiamos de versión, a lo mejor, una vez por semana. Y el usuario no se entera durante meses porque le va bien la versión que tiene (aunque de cuando en cuando se comunica que hay una nueva versión disponible) y, mientras no nos plantea un problema no le decimos que se actualice. Quizá nos falte algo de esa perspectiva comercial, pero lo que es cierto es que en el software, el sentido de los cambios de versión no es más que una cuestión comercial. Las actualizaciones se desarrollan de forma gradual, pero los fabricantes las emplean primordialmente para que el usuario vuelva a pagar y en segundo término para ordenar un poco el sistema de actualización, para probar la estabilidad de las distintas versiones.

Sin embargo, nosotros entendemos que lo que vendemos es un servicio de aportación de ideas, de soluciones técnicas, y que nuestra herramienta para prestar ese servicio es una aplicación informática. Para prestar ese servicio, esa herramienta tiene que estar viva, no podemos “esperar a la versión que saldrá dentro de dos meses” para solucionarle un problema al usuario. Si es necesario hacer un cambio o introducir una mejora, si es posible, lo hacemos en 24 horas. Lo único que exigimos es que ese usuario tenga un contrato de mantenimiento.

P: ¿Qué tipo de empresas se muestran más receptivas con respecto a vuestro software? ¿Pequeñas empresas, PYMES que ya utilizan Macintosh, un poco de todo?

Se suelen mostrar receptivas todas las empresas que nos permiten enseñarles el software. Es igual que pasa con el Mac: el problema que tiene es que, normalmente, en nuestro país la empresa no deja que se lo muestres. Muchas veces hay una actitud negativa previa que te impide mostrar tu producto. Lo curioso es que, si analizas qué programas han triunfado en el mercado PC, resulta que son los que se han usado en el entorno Mac desde el principio. Son aquellos programas que han acumulado su experiencia a través de los usuarios Macintosh, con su nivel de exigencia, son los que han triunfado. Yo me acuerdo de los tiempos del Lotus 123, una hoja de cálculo que era estupenda para el mercado PC, cuando en el Mac ya teníamos Excel. Cuando Microsoft trasladó esa interfaz y su forma de ver una hoja de cálculo a Windows, los programas que había desaparecieron. Y lo mismo ha sucedido con Photoshop, FreeHand… cualquier programa que se ha hecho con el mercado PC, viene de la plataforma Mac.

P: Las empresas que utilizan Macintosh, ¿también asocian la gestión a un terreno de Windows?

La contabilidad está asociada a Windows en este país porque, empezando por App