El máximo ejecutivo de Apple, Tim Cook, defendía recientemente la privacidad personal y el uso de mecanismos de encriptación en sus iPones en medio de una preocupación creciente al conocer que los terroristas esconden mensajes electrónicos encubiertos cuando planean realizar ataques, como el perpetrado en París hace pocas semanas.

En una entrevista concedida la semana pasada a la cadena  norteamericana CBS, Cook afirmaba que “la supuesta compensación entre privacidad y seguridad representa una visión simplista de la situación. En Apple contemplamos los dos factores”.

Cook hizo hincapié en que la postura de Apple trata de cumplir con las garantías impuestas por el juez a la hora de facilitar información requerida por los cuerpos de seguridad; pero señaló que no disponen de datos encriptados de iPhones, porque los smartphones de Apple dotados de versiones posteriores a iO4 mantienen funciones de desencriptado en el propio terminal del usuario, en lugar de tenerlo en el servidor o en cualquier otro lugar.

Las razones por las que Apple protege los datos de los usuarios con tecnología de encriptación, de acuerdo con Cook, es para ofrecer privacidad en el intercambio de información de tipo personal, como la relacionada con la salud o la comunicaciones privadas que tienen los usuarios  con la familia y amigos.