Una de las ventajas de utilizar un equipo Mac es que te da la opción de ejecutar macOS por tu cuenta, o bien de instalar Windows para aquellas ocasiones en las que necesites ejecutar aplicaciones o juegos exclusivos de Windows.

En este artículo, explicamos cómo instalar Windows en un Mac, primero ayudado por el asistente Boot Camp de arranque dual de Apple, y luego con software de virtualización de terceros. También discutimos los pros y los contras de cada modalidad.

Una última cosa antes de entrar en detalle: ¿sabías que no necesitas tener una copia de Windows en tu Mac para poder ejecutar aplicaciones de Windows? En este otro artículo, te explicamos cómo instalar macOS en un PC.

Consulta aquí el artículo sobre las mejores máquinas virtuales para instalar Windows en un Mac.

¿Qué equipos Mac pueden ejecutar Windows?

Es algo que depende de la versión de Windows que estés intentando instalar, pero debes saber que cualquier Mac reciente debería poder ejecutar Windows 10. De hecho, la mayoría de los Mac presentados desde finales de 2012 lo soportan. Hay una lista completa aquí.

Sin embargo, ten en cuenta que se ha descubierto un fallo en algunos modelos de iMac, lo que significa que no puedes actualizarlos a Mojave si ya tienes instalado Boot Camp. Para obtener más información, consulta esta página de asistencia de Apple.

Tu Mac también necesitará tener al menos 64 GB de espacio libre en disco si vas a instalar Windows en una partición Boot Camp. Sin embargo, como Windows requiere de 128 GB, Apple sugiere que crees una partición de esa misma cantidad. 

Boot Camp frente a la virtualización

Existen dos posibilidades a la hora de instalar Windows en tu Mac, y la opción que elijas dependerá del tipo de software que necesites ejecutar.

La primera opción, proporcionada por la propia Apple a través del Asistente Boot Camp que se integra con cada Mac, se llama "arranque dual", ya que te da la posibilidad de iniciar tu Mac usando Windows o macOS.

El asistente Boot Camp de Apple puede dividir el disco duro de tu Mac (o unidad de estado sólido) en dos particiones. Deja macOS en una partición, para luego instalar Windows en la segunda partición. Simplemente, elige el sistema operativo que quieres ejecutar presionando la tecla ‘Alt’ de tu teclado cuando arranques tu Mac.

Instalar Windows en una partición Boot Camp con este método convierte a tu Mac en un sencillo PC con Windows, y dedica toda la energía del procesador y la memoria de tu Mac a ejecutar Windows sin posibilidad de interactuar con macOS.

Se trata de la mejor opción si deseas jugar a juegos de Windows o ejecutar software de diseño y gráficos o editar vídeos. En definitiva, llevar a cabo tareas para las que necesites aprovechar todo el potencial de configuración de tu máquina.

La única desventaja de utilizar Boot Camp es que pierdes el acceso a todas tus aplicaciones normales de Mac mientras estás ejecutando Windows, lo que significa que tienes que cerrar Windows y volver a arrancar macOS si quieres usar aplicaciones de Mac, como pueda ser Apple Mail o Photos.

Aquí es donde la otra opción, conocida como ‘Virtualización’, puede resultar útil. En lugar de dividir la unidad de disco en diferentes particiones para macOS y Windows, nos valemos de un programa de virtualización (Parallels Desktop o VMware Fusion) para crear una máquina virtual que se ejecute dentro del propio entorno de macOS.

La máquina virtual (VM) es simplemente una aplicación que se ejecuta en el Mac como cualquier otra aplicación. Sin embargo, la máquina virtual imita el funcionamiento de un PC, lo que te permitirá instalar Windows en la máquina virtual y, a continuación, añadir cualquier aplicación de Windows que necesites.

Por este motivo, se convierte en la opción más conveniente, ya que significa que puedes ejecutar tus aplicaciones de Windows en el escritorio de tu Mac junto con todas las aplicaciones normales de tu Mac, por lo que no hay necesidad de reiniciar y elegir entre macOS o Windows como tendrás que hacer con Boot Camp.

Pero no nos engañemos, pues la virtualización también presenta ciertas desventajas. Ejecutar Windows dentro de una máquina virtual significa que está ejecutando dos sistemas operativos al mismo tiempo, por lo que necesitará mucha mayor potencia de procesador y memoria para obtener un rendimiento decente.

Aún así, la mayoría de los Macs más recientes pueden proporcionar un buen rendimiento cuando se ejecuta Windows en una máquina virtual, y son sólo los juegos 3D y las aplicaciones en entornos gráficos de gama alta los que necesitan la potencia extra.

Cómo obtener Windows para Mac

Si deseas poder ejecutar Windows 10 en tu Mac, debes saber que es posible descargarlo como un archivo de imagen de disco, a veces también conocido como archivo ISO, desde la web oficial de Microsoft.

También puedes descargar archivos ISO para Windows 7 y Windows 8.1. Sin embargo, estas versiones de Windows se vendían originalmente en soporte físico de disco, por lo que si todavía tienes el disco original, probablemente sea más rápido crear el archivo ISO desde aquí. Es bastante sencillo, y Apple también aborda esta posibilidad en su web.

Ahora que ya tienes los ficheros de instalación de Windows, solo necesitas poner en marcha tu software de virtualización para ejecutarlo y poder instalarlo. 

Lo que necesitas para Boot Camp

Boot Camp Assistant es una aplicación proporcionada por Apple que te ayuda a instalar Windows en tu Mac. Encontrarás el asistente ubicado en la carpeta de ‘Utilidades’ dentro de la carpeta principal de ‘Aplicaciones’ de tu Mac.

Antes de ejecutar el asistente, estas son las cosas que vas a necesitar para ejecutar Windows en Boot Camp:

  • Apple recomienda que tengas un mínimo de 64 GB de almacenamiento libre en tu disco o unidad de estado sólido para poder instalar Windows. En realidad, se recomiendan 128 GB.
  • También es posible que necesites un USB o pendrive con al menos 16 GB de almacenamiento para el software adicional de "controlador" que Windows necesita para reconocer los componentes como el monitor, la cámara del Mac, el tipo de teclado o el ratón empleado.
  • Necesitarás una versión de Windows junto con su licencia. Los modelos recientes de Mac y cualquier Mac que ejecute Mojave sólo funcionarán con Windows 10, algo a tener en cuenta. Los modelos más antiguos también podrán admitir Windows 7 o Windows 8.1.

Puedes comprobar qué versiones de Windows puedes hacer correr en tu Mac consultando el listado que aparece en la web oficial de Apple. El proceso de instalación y tiempo empleado puede variar, dependiendo de la versión de Windows que utilices. 

Cómo ejecutar Windows en un Mac a través de Boot Camp

Una vez que has completado todos los preparativos para ejecutar el asistente Boot Camp, y que hayas instalado Windows en tu Mac, esto es lo siguiente que debes hacer: 

Paso 1: Abre el asistente de Boot Camp

Cuando ejecutes el asistente Boot Camp por vez primera, este te indicará una serie de opciones. La primera es confirmar que deseas crear un disco de instalación de Windows 7 o posterior. Esto copiará tu archivo ISO de Windows en la memoria USB para instalar Windows.

Paso 2: Descarga los driver

En el siguiente paso, Boot Camp te informará que también descargará los drivers para Windows en el dispositivo de memoria USB. Sin embargo, solo descargará los correspondientes a Windows 8.1 y Windows 10. Si necesitas instalar Windows 7, tendrás que consultar las tablas de compatibilidad del sitio web de Apple y localizarlos.

Paso 3: Particiona la unidad

Si es la primera vez que usas Boot Camp, tendrás que seleccionar la opción de ‘Instalar Windows 7 o posterior'. Esto te permitirá crear dos particiones de disco en tu Mac. Así, macOS se deja en una partición, mientras que en la segunda se instalará Windows y cualquier otro software y aplicaciones que desees.

Paso 4: Ajusta el tamaño deseado de tu partición

De forma predeterminada, el asistente de Boot Camp ofrece crear una pequeña partición de Windows de solo 32 GB, pero puedes usar el control deslizante para variar el tamaño de las dos particiones a tu gusto. Hay otro botón que simplemente divide la unidad en dos de igual tamaño.

Si tu Mac posee en su configuración de más de una unidad de disco duro o SSD, es posible dedicar una de ellas exclusivamente para Windows.

No obstante, debes saber que Boot Camp no funciona bien con unidades externas conectadas a través de USB o Thunderbolt, por lo que es mejor utilizar la unidad interna siempre que sea posible.

Y si tienes una unidad externa conectada a tu Mac para realizar copias de seguridad de Time Machine, es una buena idea eliminarla, ya que Boot Camp puede resultar un poco confuso si detecta una unidad externa durante la instalación.

Paso 5: Instalar Windows

Una vez que hayas particionado la unidad de tu Mac, Boot Camp apagará tu Mac e iniciará el programa de instalación de Windows desde la memoria USB. Sólo tiene que seguir las indicaciones paso a paso para completar la instalación de Windows.

Tan pronto como se inicie Windows, también se te pedirá que instales los controladores de Boot Camp adicionales desde el dispositivo de memoria extraíble USB.

Paso 6: Ejecuta Windows

Una vez hecho esto, podrás hacer uso del arranque dual o boot dual entre macOS y Windows, presionando ‘Alt’ (también conocido como ‘Opción’) en tu teclado cuando enciendes el Mac. Verás las dos particiones con macOS y Windows en pantalla.

Cómo ejecutar Windows en una máquina virtual

Los programas de virtualización como Parallels Desktop o VMware Fusion proporcionan una alternativa ingeniosa y flexible de arranque dual de Boot Camp y uso de diferente sistema operativo.

En lugar de dividir el disco duro de tu Mac en particiones separadas, y luego instalar Windows en la partición Boot Camp, estos programas crean una máquina virtual (VM), que es simplemente una aplicación que se ejecuta en el Mac y actúa como un PC.

A continuación, puedes instalar Windows en la VM, junto con cualquier aplicación y software de Windows que necesites ejecutar. La VM puede funcionar junto con otras aplicaciones de Mac, como Safari o Apple Mail, por lo que no hay necesidad de cambiar de un sistema operativo a otro, algo a lo que te ves obligado a hacerlo con Boot Camp.

 Estos programas no son gratuitos, por lo que deberás adquirir una copia del programa que prefieras, además de proporcionar tu propia copia de Windows (aunque tanto Parallels como VMware proporcionan versiones de prueba que podrás probar durante un tiempo.

También existe un programa de virtualización gratuito llamado VirtualBox, pero es bastante complejo y difícil de usar, por lo que no te lo aconsejamos si no tienes conocimientos avanzados en el asunto.

Nos centraremos primero en el uso de Parallels y VMware para instalar Windows. Consulta la sección de VirtualBox si te sientes listo para el desafío.

Tenemos más información sobre las mejores máquinas virtuales para instalar Windows en Mac.

Ejecuta Windows en un Mac con Parallels

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Parallels Desktop 14 (la versión actualmente disponible) tiene una interfaz gráfica más colorida que VMware Fusion con funciones avanzadas que permiten coger el hilo muy rápidamente a sus posibilidades. No obstante, los dos programas tienen el mismo enfoque básico.

Proporcionan varias opciones para crear una nueva VM en tu Mac, utilizando un disco de instalación o un archivo ISO.

También es posible conectar un PC con Windows a tu Mac y crear una VM en el Mac que sea una copia exacta del PC con Windows y todas las aplicaciones que necesites. Y, si ya estás usando Boot Camp, puedes incluso crear una VM que duplique tu partición Boot Camp.

Es una opción práctica y de lo más interesante, pues te permitirá comprobar rápidamente algunos archivos o ejecutar aplicaciones que no necesitan un rendimiento máximo, sin tener que apagar el Mac para reiniciar con la modalidad de Windows.

Una vez que hayas decidido cómo deseas instalar Windows, ambos programas te permitirán ajustar una serie de configuraciones importantes.

Ejecuta Windows en un Mac con VMware Fusion

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La interfaz de VMware es un poco más compleja, ya que muestra una ventana con muchos ajustes que podrían confundir a los usuarios más noveles. Parallels hace las cosas un poco más fáciles para los principiantes, proporcionando una serie de opciones predefinidas para entornos de productividad con Office, o para ejecutar juegos 3D de gran potencia.

Ejecutando Windows en una VM: Hardware

Tanto VMware Fusion como Parallels te permiten cambiar la configuración de hardware de tus máquinas virtuales si lo necesitas, al igual que si estuvieras eligiendo el hardware físico para tu Mac o PC real.

Si tu Mac tiene un procesador multinúcleo (como el iMac Pro, que tiene hasta 18 núcleos de procesador), puedes dedicar varios núcleos a tu VM para mejorar el rendimiento. También puedes asignar memoria y espacio en disco adicionales, e incluso aumentar la cantidad de memoria de vídeo que utilizará tu VM para manejar los gráficos.

Otras opciones ofrecidas por Parallels y VMware incluyen la posibilidad de conectar dispositivos externos, como un disco duro o incluso altavoces Bluetooth a tu máquina virtual de Windows.

También puedes determinar cómo interactúa tu VM con macOS de tal manera que puedas compartir carpetas y archivos que necesites necesitas para un proyecto o trabajo, o incluso compartir tu biblioteca de música o fotos. 

Ejecutar Windows en una VM: Software

Un aspecto clave cuando Windows corre en la máquina virtual de tu Mac es la forma en que la podrás manejar en el escritorio de tu Mac.

De forma predeterminada, tanto Parallels como VMware ejecutan sus VMs en una ventana, por lo que obtendrás una especie de ventana Windows que muestra el escritorio de Windows flotando en su propia ventana en la parte superior del escritorio del Mac.

Sin embargo, también es posible expandir el escritorio de Windows para que llene toda la pantalla, haciendo que tu Mac se vea como un PC habitual con Windows al mismo tiempo que te permite cambiar a aplicaciones Mac empleando ‘Command’+‘Tab’.

Pero una mejor opción para muchas personas es la capacidad de ocultar el escritorio de Windows por completo, de modo que las aplicaciones individuales de Windows aparezcan por sí solas en el escritorio del Mac, al igual que las aplicaciones habituales del Mac.

El número de opciones disponibles es de lo más variable, pero lo mejor de la tecnología de virtualización es que no podrás romper la máquina virtual. Puedes guardar diferentes versiones de tu VM, del mismo modo que guardas diferentes versiones de un documento de Word.

Esto te permite experimentar con diferentes configuraciones para ver qué opciones funcionan mejor, y luego simplemente volver a una versión anterior de la máquina virtual cuando lo desees.

 Cómo ejecutar Windows en un Mac de forma gratuita

Se trata de un método alternativo para ejecutar Windows en tu Mac: utiliza Oracle VirtualBox para ejecutar Windows como una máquina virtual. Esta sección con sus comentarios pertenecen a Nik Rawlinson.

VirtualBox puedes descargarlo de forma gratuita desde aquí. Procede de la siguiente forma:

1. Descarga la última versión.

2. Una vez descargada la imagen del disco, localízala en tu Mac, móntala y haz doble clic en el archivo VirtualBox.pkg para instalar la aplicación. Necesitarás de 175 MB de espacio libre en el equipo, además del espacio requerido por Windows (hasta 32 GB).

3. Una vez finalizada la instalación, inicia VirtualBox desde la carpeta de aplicaciones.

4. Descarga tu copia de Windows 10 como explicamos anteriormente y colócala en un lugar conveniente para que puedas acceder a ella desde el instalador de VirtualBox.

5. Haz clic en el botón nuevo de la barra de herramientas de VirtualBox y asigna un nombre a tu nueva máquina virtual ('Windows 10' en nuestra instancia) y selecciona el sistema operativo que está instalando en el menú desplegable.

6. Haz clic en ‘Continuar’.

7. Reserva los recursos. Cuando Windows esté funcionando, se comportará como un ordenador diferente de tu Mac, que seguirá ejecutando macOS. Tu equipo prestará recursos que no podrás tocar mientras la máquina virtual funcione. Lo más importante aquí es la memoria.  

VirtualBox sugiere el uso de 2 GB (2048 MB) en nuestra máquina (un Mac mini con 16 GB de RAM), pero vamos a aumentarlo a 4 GB (4096 MB) para dar a Windows algo de espacio adicional. Si deseas hacer lo mismo, utiliza el control deslizante.

9. Crea un disco virtual. Al configurar una máquina virtual, no sólo se crea el sistema operativo, sino también las aplicaciones que se ejecutan en ella y los archivos creados y editados son almacenados en un paquete que tu Mac verá como un disco duro virtual.

10. Esto implica que no confundirá tus activos de Windows y MacOS, pero también significa que pondrá una gran parte de tu disco fuera del alcance de MacOS. Por esta razón, vamos a seguir con la recomendación de reservar 32 GB en VirtualBox.

11. Cuando hagas clic en ‘Continuar’, el sistema te preguntará qué tipo de unidad deseas crear. Continúa con VDI (VirtualBox Disk Image) a menos que vayas a usar esta instalación de Windows con una aplicación de virtualización diferente, como Parallels Desktop.

12. VirtualBox puede quitarte los 32 GB inmediatamente o hacerlo de forma fragmentada cuando sea necesario, aumentando el tamaño de la unidad de Windows con el tiempo a medida que crecen los archivos almacenados y las aplicaciones instaladas.

13. Tiene sentido optar por lo segundo, así que a menos que tengas alguna razón en particular para renunciar a la cantidad total, deja la opción de almacenamiento establecida en la cantidad que es asignada de forma dinámica y pulsa sobre continuar.

14. Llegados a este punto, ya habrás creado tu nueva máquina virtual. Todo lo que necesitas hacer es instalar Windows en ella. VirtualBox New te muestra un resumen de la composición de tu máquina virtual y podrás cambiar entre diferentes entornos virtualizados si has configurado más de uno.

14. Haz clic en ‘Inicio’ para iniciar el proceso de instalación de Windows.

15. Por último, debes localizar el archivo de instalación. Hemos almacenado la descarga de nuestra instalación en una tarjeta SD en la ranura de la parte posterior de nuestro Mac mini. Tenemos que indicarle a VirtualBox dónde está, así que hacemos clic en el icono de la carpeta y seleccionamos el archivo ISO en la tarjeta.

16. Al hacer clic en ‘Abrir’ nos devuelve a la pantalla de configuración donde hacemos clic en Inicio para abrir la imagen del disco y utilizarla como medio de instalación. Una vez que hayas seleccionado el idioma, el instalador debe saber si estás actualizando una versión antigua o si se trata de una instalación personalizada.

Elige ‘Personalizada’, ya que estás configurando una máquina virtual totalmente nueva y, a continuación, en la siguiente pantalla, asegúrate de que la unidad 0 esté seleccionada como unidad de instalación (esta debería ser la única opción).

18. La máquina virtual se reiniciará un par de veces durante la instalación antes de pedirte que configures tus preferencias. Puedes optar por la ‘Configuración rápida’, que acepta todos los valores predeterminados de Microsoft, incluyendo actualizaciones cuando estén disponibles.

19. Si no deseas hacerlo, haz clic en el botón ‘Personalizar’ y realiza los ajustes a mano. A continuación, debes indicar a Windows si el equipo te pertenece o se trata de uno de tu organización.

20. Haz clic en siguiente y, a continuación, introduce los detalles de tu cuenta de Microsoft para iniciar sesión. Si aún no tienes una cuenta de Microsoft, haz clic en ‘Crear una nueva’.

Los dos últimos pasos te preguntan si prefieres usar un PIN en lugar de una contraseña para acceder y si deseas almacenar tus archivos en OneDrive o en la máquina virtual local.

A partir de aquí, Windows se reiniciará por última vez antes de mostrar el escritorio definitivo.

¿Puedo ejecutar macOS en un PC con Windows?

¿Qué pasa con el escenario opuesto? ¿Es posible ejecutar macOS en un PC? En una palabra: no. Es una de esas ironías que aunque Microsoft es famoso por sus prácticas comerciales agresivas, Apple ha sido tajante llegados a este punto.

Aunque es posible ejecutar Windows en cualquier ordenador X86, Apple pone a tu disposición su propio software macOS solo en el hardware de Mac.

El razonamiento de Apple es que macOS está diseñado para funcionar con el propio hardware de Apple, y la experiencia no sería tan buena en cualquier ordenador. Esta es una de las razones por las que nunca utilizarás un Mac con poca potencia.

Pero también es justo decir que Apple crea software para vender hardware algo que no quiere compartir con socios tecnológicos como sí lo hace Microsoft. Así que si quieres experimentar lo mejor de todos los mundos, podrás ejecutar Windows en tu Mac pero no de forma inversa.

Dicho esto, existe una alternativa que pasa por instalarlo en un Hackintosh. Consulta aquí cómo instalar macOS en un PC: cambia el sistema operativo de tu ordenador y utiliza macOS en tu PC.