Cuando navegamos por algunas páginas a través de cualquier dispositivo, podrás observar cómo en algunas ocasiones te encuentras con molestos anuncios que entorpecen tu actividad.

Si te preguntas por qué tienen que aparecer estos anuncios, la respuesta es simple: son los encargados de financiar la web que visitas. De este modo se puede evitar el tener que implementar sistemas de suscripción de pago para poder financiar la página, es decir, gracias a ellos puedes acceder a contenido gratis.

No obstante, algunas veces los anuncios son excesivos: bloquean partes importantes de la página, entorpecen tu lectura o simplemente hacen que todo cargue mucho más lento. En estos casos, podemos entender que quieras bloquear la publicidad en tu móvil.

En este artículo te explicamos cómo puedes instalar un bloqueador de anuncios para evitar publicidad indeseada y también comentaremos por qué un ad blocker no siempre es una opción recomendada.

Si en vez de iPhone tienes un smartphone Android, entonces pásate al artículo: 4 formas de bloquear la publicidad en tu Android. 

Cómo instalar un bloqueador de anuncios en iPhone y iPad

La forma en que funcionan los bloqueadores de anuncios es a través de las extensiones de Safari. Esta característica ha existido desde iOS 9 y no se limita únicamente a eliminar las molestas solicitudes; de hecho, hay una amplia variedad de complementos útiles que podrían interesarte.

Para configurar un bloqueador de anuncios, primero deberás adquirir uno en el App Store. Encontrarás muchas opciones, como por ejemplo AdBlock Plus, StopAd y AdGuard.

Para este tutorial hemos optado por AdGuard, pero las instrucciones serán muy parecidas con cualquier bloqueador de anuncios.

Descarga la aplicación, ábrela y luego toca sobre ‘Comenzar’. Verás el panel de control, con varias configuraciones de filtro disponibles.

También verás que en la parte superior de la pantalla hay un mensaje en rojo que dice: 'El bloqueador de contenido de Safari está desactivado'. Esto se debe a que requiere permisos para iOS.

Vuelve a la pantalla de inicio y selecciona ‘Ajustes > Safari’, luego busca en la sección ‘General’ el apartado de ‘Bloqueadores de Contenido’. Toca esta última opción y verás una lista de los bloqueadores de anuncios que hayas instalado. Puntea en el interruptor basculante a la derecha de AdGuard para activarlo.

A continuación, abre AdGuard una vez más y la advertencia roja debería haber desaparecido, lo que significa que puedes empezar a configurar la propia aplicación. Esto no es tan desalentador como parece, porque AdGuard tiene un conjunto de valores predeterminados diseñados para acelerar tu experiencia online evitando que aparezcan anuncios molestos.

Puedes ver lo que contiene este valor predeterminado yendo a ‘Filtros’ y comprobando cuáles están habilitados. Es fácil averiguarlo gracias a las marcas verdes a la izquierda de sus nombres.

Cada bloqueador tendrá diferentes métodos para configurar los filtros, así que revisa las secciones de ayuda para descubrir la forma en que se hace en esa aplicación en particular.

Una de las ventajas de AdGuard es que en la página de inicio hay un vídeo en la parte superior que te guía a través de los pasos para refinar las técnicas de bloqueo. Muy útil.

Otro punto que vale la pena considerar es el uso de la función de lista blanca. Esto te permite instruir al bloqueador para que exima a ciertos sitios web, lo que significa que los anuncios seguirán apareciendo cuando vayas a esas webs determinadas.

Esta opción es favorable porque le permite a esa página que visitas que siga recibiendo ingresos y que con ello continúe proporcionándote el contenido del que disfrutas.

Para hacer esto en AdGuard necesitarás abrir Safari y abrir la página que deseas. Cuando estés en ella, toca en el botón ‘Compartir’ (el que parece un cuadrado con una flecha apuntando hacia arriba) y, a continuación, desplázate por la fila de iconos grises hasta que encuentres la opción ‘Más’.

Toca esta opción, desplázate hasta ‘AdGuard’ y activa el conmutador. Selecciona ‘Hecho’ y volverás al primer menú. Los iconos grises deben incluir uno para AdGuard.

Tócalo y se te presentará la opción ‘Habilitar en este sitio web', que normalmente estará activada. Desactiva el interruptor y AdGuard automáticamente permitirá anuncios en ese sitio web.

Recuerda que los bloqueadores de anuncios solo funcionan en Safari, por lo que cualquier artículo en el que hagas clic en Facebook, Twitter u otras aplicaciones no tendrá el bloqueador activado.

Un beneficio adicional de un bloqueador es que acabas utilizando menos datos, ya que los anuncios son a menudo visuales y por lo tanto más grandes para descargar que el texto en cualquier página web dada.

También es posible que se prolongue la vida útil de la batería, pero no tendríamos demasiadas esperanzas si igualmente vas a estar navegando un buen rato.

¿Son seguros los bloqueadores de anuncios?

En su mayoría, los bloqueadores de anuncios son tan seguros como cualquier otra aplicación de la App Store. Aún así, sí que ha habido problemas con algunas apps que hace poco tiempo Apple eliminó, después de informes que afirmaban que estaban ejecutando ataques.

Los bloqueadores de contenido, por su naturaleza, monitorean tu tráfico web e interfieren con tu navegación web.

No obstante, si te apegas a las principales aplicaciones, como las mencionadas anteriormente, no tendrás problemas.

¿Es recomendable usar un bloqueador de anuncios?

Ahora, aquí está el problema.

A todo el mundo le gusta disfrutar del contenido gratuito disponible en la web. Los Paywalls están generalmente mal vistos, y no muchos sitios los han hecho funcionar.

Pero, y esto es importante, la única manera que tiene las páginas webs de poder seguir existiendo y creando contenido sin costo alguno es a través de los anunciantes que les pagan por el acceso a los lectores.

Era una historia similar cuando las revistas y los periódicos dominaban la autopista de la información, pero en aquel entonces no se podía hacer que la publicación destripara automáticamente sus anuncios antes de disfrutar de los artículos. No, a menos que tuvieras un mayordomo muy obediente con un par de tijeras afiladas.

Por lo tanto, es importante que las editoras obtengan esos ingresos publicitarios para pagar a su personal, seguir existiendo y producir artículos como el que ahora mismo estás leyendo.

Los anuncios son a veces molestos, eso es cierto. Así que si encuentras un lugar regular cuyo contenido disfrutas, pero que usa anuncios intrusivos, escribe al editor y coméntale tu queja. Esto se puede retroalimentar a los anunciantes y esperamos que produzca un cambio en el sitio que beneficie a todos.

Si utilizas un bloqueador de anuncios en general, considera la posibilidad de optar por uno con una lista blanca, y pon tus sitios favoritos en esa lista. La configuración no intrusiva disponible en aplicaciones como Crystal también te permite contribuir al bienestar financiero de un sitio recompensando la publicidad que respeta al lector.

Puede que también te interese leer: Cómo usar un cargador inalámbrico en un iPhone antiguo o Qué hacer si tu ID de Apple está bloqueado o desactivado.